A la izquierda vemos un hermoso ejemplar de lo que Dios ha dado al humano, para su subsistencia primeramente, y para admirarnos de las numerosas maravillas de las cuales estamos rodeados.
En el mundo no estamos para destruir sino para edificar ya que una deidad suprema nos ha confiado una tarea que el sabe que somos capaces de hacer, gracias a aquellas habilidades que el nos confirió.

No hay comentarios:
Publicar un comentario